El ingrediente oculto del queso rallado que no conocías

¿Sabías que el queso rallado tiene un ingrediente secreto que altera su sabor, textura y valor nutricional? Te hablamos de ello.

El queso rallado es un ingrediente común en muchas recetas, desde las clásicas pastas italianas hasta multitud de platos de cocina mexicana. Y comprarlo ya rallado es muy útil para ahorrar tiempo en la cocina.

Sin embargo, lo que muchos no saben es que estas bolsas de queso rallado contienen un compuesto antiaglomerante que puede afectar la textura y el sabor del queso y también a su calidad nutricional. Vamos comparar el queso rallado de bolsa con el queso en bloque que puedes rallar tú mismo y vamos a ver algunas recomendaciones para utilizar este ingrediente en recetas de manera efectiva.

¿Por qué el queso rallado de bolsa nunca se apelmaza?

Pues porque lleva un agente antiaglomerante, que es una sustancia que se agrega a los alimentos para evitar que se formen grumos o se apelmacen. En el caso del queso rallado el más comúnmente utilizado es la celulosa.

Se trata de una fibra vegetal que se encuentra naturalmente en las plantas y se utiliza en la industria alimentaria como una forma económica de evitar que los trozos de queso rallado se mezclen y formen grumos.

También hay otros que llevan almidón de maíz o de patata, sulfato de calcio y natamicina. Tú pagas por queso, pero te llevas todos estos ingredientes de regalo en la bolsita.

De hecho muchos de ellos no pueden llamarse ni «queso» porque llevan más cantidad de estos ingredientes que de queso en sí mismo.

¿Qué lleva el queso en cuña?

Pues un queso en bloque no lleva nada de esto, solo debería llevar leche -pasteurizada o no-, fermentos lácticos y sal. Y tardas exactamente 2 minutos en rallarlo encima de tu plato de pasta.

Si necesitas más cantidad puedes rallarlo cuando tengas tiempo, guardarlo en una bolsa de congelar lo más extendido posible y congelarlo. Así lo tienes disponible para hacer una quiche o cualquier otra receta que necesite más cantidad de este ingrediente.

Efectos en la textura y sabor de los platos del queso rallado de bolsa

Aunque el uso estas sustancias evita que el queso rallado se apelmace, también afecta a su textura y su sabor.

Cuando se agrega celulosa al queso rallado, se crea una película alrededor de cada trozo, lo que dificulta su capacidad de fundido. Esto significa es posible que no se derrita de manera uniforme o que se forme una textura gomosa.

Además, también puede afectar al sabor de este queso, ya que al recubrir los fideos con esta celulosa, puede crear una barrera que impide que los sabores se mezclen de manera adecuada.

En cambio, el queso en bloque…

El queso en bloque es la forma más auténtica y natural de queso. Está hecho principalmente de leche pasteurizada, fermentos lácticos y sal, sin ponerle ningún agente antiaglomerante u otros aditivos. Esto permite que conserve su textura y sabor originales.

Puedes rallarlo fresco en el momento justo antes de utilizarlo en tus recetas. Esto garantiza que esté en su mejor estado y no haya perdido ninguna de sus cualidades mientras estaba almacenado.

Recomendaciones para utilizar queso rallado en tus recetas

Busca un queso rallado lo más natural posible

Aunque la mayoría de los queso rallado en bolsa contienen estos aditivos antiaglomerantes, existen algunas marcas que ofrecen alternativas sin ellos.
Así que si decides utilizar queso ya rallado trata de encontrar el que menos y mejores ingredientes tenga.

Ralla tu propio queso

La mejor manera de asegurarte de tener queso rallado de alta calidad es rallar tu queso favorito en el momento en que lo necesites.

Esta opción requiere un poco más de tiempo y esfuerzo, pero vale la pena por el sabor y la textura auténticos que obtendrás en tus recetas. Elige un queso de buena calidad y utilízalo justo antes de añadirlo a tus platos.

Guárdalo de manera adecuada

Es importante almacenar correctamente el queso rallado para mantener su frescura y calidad. Si has rallado queso en bloque y no lo usas todo, puedes guardarlo en un recipiente hermético en la nevera.

Asegúrate de cerrar bien el recipiente después de cada uso para evitar la entrada de humedad y el deterioro del queso. También puedes congelarlo en una bolsa para este uso, lo más extendido posible y te durará en perfecto estado muchísimo tiempo.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.