Cómo evitar la indigestión en Navidad y otros problemas de estómago

¿Quieres saber qué debes hacer para evitar la indigestión en Navidad y todos los problemas estomacales tan típicos de estas fiestas?

Indigestión en Navidad y otros problemas de estómago frecuentes

Las fiestas navideñas son un momento de celebración y de entrañables reuniones con la familia y los amigos. Sin embargo, también suele ser una época de excesos y de cambio de hábitos, lo que acaba derivando en diferentes problemas gastrointestinales. ¿Sabías que, según datos de la Fundación Española del Aparato Digestivo, siete de cada diez españoles sufren algún trastorno digestivo durante estas fiestas? Te ayudamos a evitar la indigestión en Navidad y los problemas estomacales más típicos de esta fechas.

El doctor Luis Gutiérrez Serantes, médico de familia y reconocido divulgador en diferentes medios de comunicación, asegura que son “muchos los factores quecondicionan una buena digestión. No solo lo que estamos comiendo y bebiendo, sino también la velocidad a la que comemos, el masticado, si estamos hablando y, por supuesto, la salud del aparato digestivo y la cantidad y tipo de alimentos que ingerimos”.

¿Quieres saber cuáles son los problemas estomacales más comunes en esta época del año? ¿Qué los provoca y cómo se pueden prevenir y tratar? Te ayudamos a pasar estas fiestas sin sufrir indigestiones ni problemas de estómago variados.

Indigestión en Navidad y otros problemas gastrointestinales comunes

Los problemas gastrointestinales que se suelen presentar con más frecuencia en Navidad son los siguientes:

Gastritis: se trata de la inflamación de la mucosa que recubre el estómago, que puede causar dolor, ardor, acidez, náuseas, vómitos o pérdida de apetito. La gastritis puede deberse a varios factores, como el consumo excesivo de alcohol, el estrés, el uso de medicamentos antiinflamatorios, la infección por la bacteria Helicobacter pylori o el consumo de alimentos irritantes, grasos o picantes.

Reflujo gastroesofágico: se produce cuando el ácido del estómago sube hacia el esófago, provocando una sensación de quemazón en el pecho, la garganta o la boca, así como regurgitación, tos, ronquera o dificultad para tragar. El reflujo se puede agravar por el exceso de comida, el sobrepeso, el tabaquismo, el consumo de alcohol, el embarazo o el uso de ciertos medicamentos.

Dispepsia: se conoce como indigestión o empacho, y se caracteriza por una molestia o dolor en la parte superior del abdomen, acompañada de sensación de plenitud, saciedad precoz, eructos, gases, náuseas o vómitos. La dispepsia puede estar relacionada con la gastritis, el reflujo, la úlcera, el síndrome de intestino irritable o la intolerancia a algún alimento.

Diarrea: se define como la evacuación de heces líquidas o blandas, de forma frecuente y urgente, que puede ir acompañada de dolor abdominal, cólicos, fiebre, náuseas o vómitos. La diarrea puede tener diversas causas, como la infección por virus, bacterias o parásitos, la alergia o intolerancia a algún alimento, el consumo de antibióticos, el estrés o el síndrome de intestino irritable.

Intoxicación alimentaria: se produce por la ingestión de alimentos contaminados por microorganismos patógenos o sus toxinas, que causan síntomas como diarrea, vómitos, dolor abdominal, fiebre, escalofríos, debilidad o deshidratación. Los alimentos más propensos a causar intoxicación son los mariscos, los pescados crudos, las carnes poco cocinadas, los huevos, los lácteos, las ensaladas y las salsas.

¿Qué causas provocan la indigestión en Navidad y el resto problemas estomacales de esta época?

Cómo evitar la indigestión en Navidad y otros problemas de estómago frecuentes
Cómo evitar la indigestión en Navidad.

Es curioso que los problemas de estómago sean una de las consultas más frecuentes en las urgencias hospitalarias en esta época del año. ¿Sabes por qué se producen? Vamos a analizar las principales razones por las que la indigestión en Navidad y otros trastornos relacionados son tan frecuentes en estos días.

¡Cuidado con los excesos de comida o acabarás sufriendo indigestión en Navidad!

Las comidas y cenas navideñas suelen ser abundantes e incluir alimentos de todo tipo y clase, lo que puede provocar que comamos más de lo que nuestro estómago puede digerir y que tomemos ingredientes que no son fácilmente digeribles. Todo ello puede causar una sobrecarga del sistema digestivo, que se traduce en indigestión, acidez, reflujo, gases o diarrea.

Bandeja de galletas navideñas.

Los alimentos grasos, irritantes o difíciles de digerir no son tus amigos

Algunos de los alimentos típicos de la Navidad, como los embutidos, los fritos, los dulces, el alcohol, las bebidas gaseosas o los condimentos fuertes, pueden irritar la mucosa gástrica, aumentar la producción de ácido, alterar la flora intestinal o favorecer el crecimiento de microorganismos patógenos. Esto puede provocar gastritis, reflujo, indigestión e incluso diarrea.

Si te saltas las rutinas, ¡sufrirás las consecuencias!

Durante estas fechas, frecuente modificar los horarios y rutinas de alimentación, saltarse comidas, picar entre horas, comer más deprisa o masticar menos. Todo esto puede afectar al funcionamiento normal del sistema digestivo, causando indigestión, acidez, reflujo, gases o estreñimiento.

Controla el estrés o te pasará factura

La Navidad puede ser una época de estrés para muchas personas, debido a las compras, los preparativos, las obligaciones familiares, los compromisos sociales o las reuniones con miembros de la familia que no nos apetece mucho ver.

El estrés puede alterar el equilibrio del sistema nervioso, que está íntimamente relacionado con el sistema digestivo, provocando espasmos, inflamación, irritación o alteración de la motilidad intestinal, con los problemas asociados que esto conlleva.

¿Qué debo hacer para evitar estos trastornos digestivos?

La indigestión, la gastritis y todos los problemas digestivos causados por los excesos navideños se pueden resolver -o por lo menos minimizar- teniendo en cuenta las una serie de recomendaciones básicas que no debes dejar pasar.

Lo primero que debes hacer es moderar el consumo de alimentos grasos, irritantes o difíciles de digerir. Sí, sabemos que no es fácil dejar pasar ese aperitivo de foie, tomarse unas copitas de vino, comer unos embutidos mientras charlamos con la familia y acabar con un atraco a mano armada a la bandeja de dulces navideños.

Pero lo que sí puedes hacer es moderar lo que comes y tratar de no excederte a la hora de tomar embutidos, fritos, alcohol, bebidas con gas o arrasar con la bandeja de dulces navideños.

Si puedes, opta por preparaciones al horno o a la plancha y trata de no pasarte mucho con la grasa.

Otro punto interesante es que tienes que cuidar tus hábitos el resto de días no festivos y tratar de mantenerte lo más activo posible. Hay una cosa que no debemos olvidar y es que las navidades no duran 15 días, los días festivos en realidad son 5, Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo y Reyes. Esos días es normal comer más cantidad o alimentos que no sueles tomar de forma habitual, pero el resto de días de las vacaciones navideñas trata de mantener una dieta saludable y mantener buenos hábitos.

No es cuestión de compensar los excesos, que la historia no consiste en eso. Lo que hay que hacer es tratar de cuidarte lo más posible para no maltratar tu cuerpo. Recuerda apostar por alimentos ricos en fibra, como las frutas, verduras, cereales integrales o legumbres. Te ayudarán a mejorar el tránsito intestinal, a cuidar la microbiota y a evitar la indigestión en Navidad que tanto nos molesta en estas fechas.

Aprovecha que estás de vacaciones y tienes más tiempo libre para moverte más: haz ejercicio de fuerza, sal a pasear o a correr.

Otro punto importante es tratar de evitar atracones. Es normal que en una comida festiva, donde hay mil platos encima de la mesa, todo apetezca. Un buen recurso es ponerte en un plato grande las cosas que vayas a comer (te hará ser consciente de la cantidad que comes) en vez de ir picando sin ton ni son todo lo que te encuentras. Los expertos recuerdan que es clave comer despacio y masticar bien los alimentos, para que el estómago trabaje de la forma más eficiente posible y así evitar la tan incómoda indigestión.

Mantente hidratado y si bebes vino, altérnalo con agua. La hidratación es clave para el organismo y, a nivel de salud, el agua es la mejor bebida por la que puedes optar. Si quieres tomar vino en las comidas o cenas festivas, no te olvides de seguir bebiendo agua porque así minimizarás los efectos del alcohol en tu estómago y en tu cuerpo. Las bebidas carbonatadas, además de ser totalmente insanas, irritan mucho el estómago, aumentan la producción de ácido y causan gases, por lo que no ayudan mucho en estas fechas (ni nunca).

Trata de que las prisas de estos días o esos familiares impertinentes (cuidadito con el cuñado de turno) no alteren tu paz o al final terminará pasando factura a tu estómago. El mindfulness, la meditación o las técnicas de relajación pueden ser tus aliadas estos días. Cuidar el sueño y el descanso también te ayudará a estar bien y evitar sufrir indigestión en Navidad y otros problemas digestivos.

Tal y como acabas de ver, las molestias digestivas van bastante ligadas a la Navidad y las principales razones por la que nuestro estómago sufre en estas fechas tan señaladas son los excesos de comida, el consumo de alimentos insanos y difíciles de digerir, alterar nuestros hábitos y a causa del estrés navideño, cada vez más instaurado en nuestra sociedad. Lo mejor para estar bien durante las fiestas es cuidarse, controlar la alimentación y tratar de disfrutar sin agobios de estos bonitos días.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.