Para las mujeres embarazadas que desean reducir o eliminar su consumo de cafeína en esta etapa de la vida, el café descafeinado se ha convertido su opción para empezar las jornadas con el delicioso sabor de esta popular bebida. Aunque este tipo de café contiene una pequeña cantidad de cafeína, se considera que, tomado en cantidades moderadas, es totalmente seguro durante el embarazo.
Es importante recordar que cada embarazo es único y las recomendaciones pueden variar según la situación de cada mujer. Por ello, es fundamental consultar a un médico o profesional de la salud antes de hacer cambios en la dieta.
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Cafeína y embarazo
La cafeína es una sustancia estimulante que está presente en diferentes alimentos como el café o el cacao que puede tener efectos positivos en el sistema neurológico, puede reducir el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, hepáticas, la diabetes e incluso algunos estudios hablan de que puede tener un papel protector frente a algunos tipos de cáncer.
Sin embargo, durante el embarazo puede atravesar la placenta y llegar al torrente sanguíneo del bebé. Aunque un consumo moderado de cafeína (1 o 2 cafés diarios) es totalmente saludable para las mujeres embarazadas que no tienen ninguna patología, algunos estudios han asociado una ingesta elevada de esta sustancia con bajo peso al nacer, crecimiento intrauterino retardado del bebé y aborto espontáneo.
Aún así la relación exacta entre el exceso de cafeína y los efectos secundarios explicados anteriormente todavía siguen siendo objeto de estudio, ya que se ha observado que pueden variar de forma muy significativa entre individuos.
Por lo tanto, las recomendaciones de los organismos expertos en la materia son no superar los 200 mg de cafeína diarios. Y, para que nos hagamos una idea, una taza de unos 240 ml de café solo tiene unos 96 mg, por lo tanto unas dos tazas diarias sería una cantidad segura para las embarazadas.
Café descafeinado durante el embarazo
Esta es una buena alternativa para las mujeres embarazadas que no quieren o no pueden tomar cafeína. Por término medio, una taza de café descafeinado contiene alrededor de 2-5 miligramos de cafeína. Esto significa que tiene menos de un 1 % de cafeína que uno normal.
Actualmente no existen pautas oficiales específicas sobre el consumo del descafeinado durante el embarazo. Las recomendaciones generales se centran en limitar la ingesta de cafeína en todas sus formas en esta etapa.
Como esta bebida prácticamente no tiene cafeína se considera que el consumo de descafeinado en cantidades moderadas es probablemente seguro durante el embarazo. Sin embargo, es importante recordar que cada mujer y cada embarazo son únicos, y las recomendaciones pueden variar según la situación individual.
Algunos estudios han analizado la relación entre el consumo de café descafeinado y el riesgo de complicaciones durante el embarazo, como el aborto espontáneo. Parece que un estudio realizado en 1997 indicó que las mujeres que bebían 3 o más tazas -más de 710 ml de esta bebida- durante el primer trimestre de gestación, tenía un riesgo un 2,4 mayor de aborto espontáneo que aquellas embarazadas que no tomaban nada. Otra investigación de 2018 encontró hallazgos similares.
Sin embargo, los resultados de estos estudios han sido inconsistentes y no han logrado establecer una asociación clara entre el consumo moderado de café descafeinado y un mayor riesgo de complicaciones. Los autores de los estudios afirmaron que los resultados probablemente se debían a un sesgo dentro del conjunto de datos, no al consumo de café descafeinado.
Por lo tanto, es probable que cualquier posible riesgo esté relacionado con otros factores del estilo de vida y la salud de la mujer embarazada, en lugar de ser exclusivamente atribuible al consumo de esta bebida.
¿Qué bebidas puedo tomar en vez de café (descafeinado o no)?
Si durante el embarazo quieres evitar por completo el café, existen varias opciones de bebidas calientes para disfrutar sin preocupaciones de ningún tipo.
Una opción popular son las infusiones de hierbas -que sean seguras para esta etapa-, como las de roiboos, de hinojo o la de jengibre y limón (que es muy buena para aliviar las molestias que provocan las naúseas). Es importante asegurarse de que los ingredientes sean seguros durante el embarazo.
Otra opción son las infusiones de frutas, que se elabora con frutas secas o frescas. Estas bebidas suelen ser dulces y aromáticas.
Además de los tés, también existen otras bebidas que son buenas opciones, como la leche con un poco de cacao puro en polvo -que tiene algo de cafeína pero muy poca-, el caldo de huesos o incluso simplemente el agua con limón.
Por lo tanto, ya sabes que el café descafeinado en el embarazo es una bebida segura, siempre que no la tomes en cantidades industriales y que no tengas ninguna contraindicación médica que la desaconseje. Puedes tomarlo como sustituto del café sin ningún problema.



