Esta es la razón por la que leche de almendras te sienta mal

Te vamos a contar por qué la leche de almendras te sienta mal y cómo puedes evitar los problemas digestivos que puede producir.

Se trata de una bebida que se ha vuelto muy popular para aquellos que buscan una alternativa a la leche de vaca. Te vas a sorprender cuando sepas por qué la leche de almendras te sienta mal.

Esta «leche» vegetal, hecha a base de almendras molidas remojadas en agua, tiene un sabor ligeramente dulce que gusta mucho pero no hay que olvidar que también tiene bastantes pocos nutrientes, ya que después del proceso de remojo se cuela el agua y ese líquido es la leche de almendras, básicamente agua con aditivos. Algunas marcas las «enriquecen» con calcio y otras vitaminas, pero nutricionalmente aporta poco.

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Además, también puede causar problemas estomacales a algunas personas debido a que suele contener un aditivo llamado carragenano. Vamos a ver por qué ocurre esto y cómo elegir la mejor opción para evitar problemas estomacales.

Efectos del carragenano en la digestión

El carragenano es un aditivo comúnmente utilizado en la industria alimentaria como espesante y estabilizante. Proviene de algas rojas y se añade a diferentes productos como helados, salsas y bebidas vegetales sustitutivas de la leche.

Aunque la FDA considera que el carragenano es seguro en cantidades moderadas, algunos estudios sugieren que puede tener efectos negativos en la salud gastrointestinal. Uno de los principales problemas asociados con este aditivo es su capacidad para causar inflamación intestinal.

Se ha demostrado que su consumo puede desencadenar una respuesta inmunológica en el intestino, lo que puede provocar irritación y daño en el revestimiento del tracto digestivo.

Esto puede dar como resultado síntomas como dolor abdominal, hinchazón, diarrea y estreñimiento.

Además, este aditivo ha sido asociado con otras patologías digestivas. Hay investigaciones que señalan un posible vínculo entre este aditivo y problemas como la enfermedad inflamatoria intestinal , así como un control deficiente del azúcar en sangre. También se ha sugerido que puede provocar úlceras gastrointestinales

Por otor lado, estudios en animales han encontrado que puede alterar la composición de la microbiota intestinal, lo que puede afectar la digestión y la absorción de nutrientes.

Por lo tanto se ha sugerido que puede contribuir al desarrollo de enfermedades inflamatorias del intestino, como el Síndrome del Intestino Irritable (SII) o la colitis ulcerosa.

Si experimentas problemas estomacales después de consumir leche de almendras u otros alimentos con carragenano, es posible que este aditivo sea el culpable de tus síntomas.

Qué tener en cuenta para elegir una buena leche de almendras

Si quieres tomar leche de almendras y evitar consumir este aditivo es importante seleccionar una de buena calidad. Aquí te ayudamos a elegir bien:

  • Ingredientes: lee detenidamente la lista de ingredientes en la etiqueta del producto. Evita aquellas que contengan carragenano u otros aditivos artificiales que puedan irritar el sistema digestivo. Busca opciones que solo contengan almendras y agua o ingredientes naturales mínimos.
  • Calidad de las almendras: la calidad de las almendras utilizadas puede afectar la digestibilidad de esta bebida. Opta por marcas que utilicen almendras de alta calidad y que no contengan aditivos químicos.
  • Apuesta por una versión sin azúcar: algunas leches de almendra contienen azúcares añadidos que pueden empeorar los problemas digestivos y que, además, no resulta interesante para la salud.

Y no olvides lo que hemos dicho al principio, si no tienes intolerancia a la lactosa, la leche de vaca es una opción mucho más nutritiva que cualquier «leche» vegetal que se cruce en tu camino.

Una vez descubierta la razón por la que la leche de almendras te sienta mal, si vas a continuar tomando esta bebida, es clave que mires las etiquetas y elijas una opción saludable o, mejor aún, que la prepares en casa -que es un procedimiento sencillísimo-.

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