Cómo elegir un buen jamón cocido en el supermercado: trucos y consejos

Esto es todo lo que debes saber para elegir un buen jamón cocido en el supermercado. ¡Toma nota y que no te den gato por liebre!

Cómo elegir un buen jamón cocido en el supermercado

El jamón cocido es un embutido ampliamente consumido en en infinidad de hogares de nuestro país. Y, a diferencia, de otros alimentos del mismo grupo, este tiene fama de ser sano (¿cómo no lo va a ser si cuando tengo gastroenteritis el médico me dice que lo tome para estar mejor? ERROR como la copa de un pino).

Si lo vas a tomar, elige uno con un alto % de carne y sin nitratos ni nitritos.

Al igual que el resto de embutidos, el jamón cocido o, como comúnmente se le conoce, el jamón de York, debe ser un producto de consumo esporádico del que no conviene abusar y que no aporta ningún nutriente interesante.

Aquí no venimos a demonizar ningún alimento, pero siempre que puedas apostar por fuentes de proteína de calidad, priorízalas frente a estos embutidos. Un lomo de cerdo a la sal cortado en filetitos finos le da 25.000 mil vueltas a cualquier jamón cocido tanto a nivel nutricional como gastronómico.

Pero como sabemos que es un fijo en la mayor parte de carritos de la compra, vamos a ver cómo elegir una opción sana (o la más sana posible, al menos). Vente con nosotros a descubrir cómo elegir un buen jamón cocido en el supermercado.

¿Qué es el jamón cocido y qué tipos hay?

Para poder elegir un buen jamón cocido en el supermercado, lo primero que tienes que saber es que el jamón cocido es un derivado cárnico que se elabora a partir de piezas de las patas traseras del cerdo, tratadas mediante salazón, inyección de salmuera y cocción.

Según el Real Decreto 474/2014, publicado en el BOE, establece la norma de calidad de los derivados cárnicos, el jamón cocido se clasifica en tres categorías, según su composición y su calidad:

  • Jamón cocido de categoría extra: es el de mayor calidad, ya que como mínimo tiene entre un 80 y un 90 % de carne de cerdo, incluso algunos tienen más de ese 90 % de carne. No contiene almidones ni proteínas añadidas y tiene un límite de azúcares añadidos del 2 %.
  • Jamón cocido: tiene entre un 70 y un 75 % de carne de cerdo, puede contener hasta un 1 % de proteínas añadidas y tiene un límite de azúcares añadidos de 3%.
  • Fiambre de cerdo: es el de menor calidad, ya que por ley debe tener un mínimo de 50 % de carne de cerdo, puede contener almidones o féculas en distintas proporciones y tiene un límite de azúcares añadidos de 5 %. ¿Qué quiere decir esto, que estás pagando por «carne» y solo la mitad del producto lo es? El resto es una mezcla de agua, aditivos, féculas e ingredientes cero interesantes.

Un experimento para ver el contenido en almidón del embutido

En este experimento de Futurlife21 se ve de una forma muy gráfica el contenido en almidón (fécula de patata, generalmente) presente en infinidad de embutidos. ¡Vas a alucinar cuando veas el color que adquieren algunos de ellos!

¡No te dejes engañar por reclamos comerciales!

Además de estas categorías, existen otras denominaciones comerciales que pueden inducir a confusión, como jamón de York, jamón dulce, jamón selecto o jamón braseado e incluso jamón «extrajugoso».

Estas denominaciones no tienen una regulación específica, por lo que pueden corresponder a cualquiera de las categorías anteriores o incluso a mezclas de carnes de distintas especies. Básicamente son reclamos comerciales para parecer un alimento sano, cuando en realidad o te fijas en los ingredientes o vete tú a saber qué llevan.

¿Y hay que mirar algo más que el porcentaje de carne?

Sí, también hay que ver los aditivos y fijarse en el contenido en nitratos y nitritos (E-249, E-250, E-251 y E-252). Estamos ante compuestos químicos cuyo consumo lleva años relacionándose con riesgo de padecer cáncer. De hecho, una nueva directiva europea ha ordenado la reducción de la cantidad máxima de estos compuestos en los alimentos preparados.

El principal riesgo de los nitratos y los nitritos para la salud es que pueden convertirse en nitrosaminas, unas sustancias que se han clasificado como carcinógenas o potencialmente carcinógenas por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC).

De hecho en 2022 en Francia se aconsejaba comer menos de 150 gr de embutido a la semana por el riesgo de cáncer a causa de su contenido en nitratos y nitritos.

Por otro lado los carragenanos (E-407), muy presentes en este tipo de productos, son muy inflamatorios a nivel intestinal y lo suyo es evitarlos en la medida de lo posible.

Consejos para elegir un buen jamón cocido en el supermercado

Cómo elegir un buen jamón cocido en el supermercado
Cómo elegir un buen jamón cocido en el supermercado.

Pues como decimos siempre, lo primero que hay que tener en cuenta es que no debes dejarte llevar por reclamos que hagan parecer el producto saludable porque la mejor forma de saber lo que te llevas es mirar los ingredientes y la tabla nutricional.

Además de apostar por el jamón cocido que tenga más porcentaje de carne, trata de evitar los nitratos y nitritos, en próximos artículos os diremos algunas opciones sin estos conservantes de diferentes supermercados.

Aunque lleve un pelín más de azúcar, es mejor priorizar que no lleve los Es que acabamos de citar.

Y, por supuesto, hay que recordar que estamos ante un alimento que debería consumirse de forma ocasional y cuanto menos, mejor. No aporta ningún beneficio para la salud y desplaza opciones nutricionalmente infinito más sanas.

Preguntas frecuentes sobre el jamón cocido

¿Cuánto jamón cocido es saludable comer cada semana?


Pues la respuesta no te va a gustar, porque tal y como acabamos de decir, debería ser un alimento de consumo esporádico. La OMS ya advirtió hace bastante tiempo (y saltaron todas las alarmas informativas) del riesgo de cáncer asociado al consumo de carne procesada.

Por lo tanto, no hay una cantidad segura y lo recomendable es cuanto menos, mejor. Y si tomas alguno, trata de que sea la opción menos mala.

¿Es mejor el jamón cocido o el embutido de pavo?


Ay, el embutido de pavo, de esto vamos a hacer un contenido específico que tiene miga también la historia. Pero la respuesta es NO. Que esté elaborado con pavo (carne más sana que el cerdo) no quiere decir que este embutido sea más saludable.

Para elegir uno decente, usa los mismos criterios que hemos mencionado aquí: que tenga la mayor cantidad de carne posible y que no tenta nitratos ni nitritos.

¿El jamón cocido que venden en la charcutería es más sano?


Puede parecer que esas piezas que venden al corte son mejores opciones que las que ya están cortadas en paquetes pero la respuesta vuelve a ser que NO. Pregúntale al charcutero por los ingredientes del producto antes de comprarlo.

¿Y el lacón que se vende al corte y vemos la pata del cerdo?


Pues obviamente aquí estamos hablando de un producto menos procesado -por lo tanto mejor opción- porque al final no es un mix de carne y otras cosas trituradas, sino que es 100 % carne de cerdo.

En lo relativo a los aditivos, es posible que tenga nitratos y nitritos (infinidad de jamones serranos e ibéricos los llevan) pero es una opción a tener en cuenta, especialmente si lo vas a consumir de forma ocasional.

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